Si te ha llegado ese día, en el que te levantas, te diriges al baño y al mirarte al espejo te preguntas:
– ¿Cuándo empiezo a eliminar esta grasa que me sobra de aquí y de allí?, entonces este es el artículo idóneo para ti.

Hoy vas a aprender los trucos para bajar de peso rápido para mujeres.

 

Consejos para perder peso rápidamente para mujeres

 

Estos consejos los realizamos pensando en mujeres, porque no somos iguales. Aunque en muchos aspectos sí lo somos y deberíamos serlo aún más, pero nuestro cuerpo no se comporta de igual forma a la hora de acumular grasa en nuestro cuerpo.

A las mujeres, en general, les cuesta más que a los hombres perder esa grasa que nos sobra y queremos eliminar, para que no vuelva a nuestro cuerpo nunca más.

Para adelgazar y eliminar la grasa que sobra, necesitamos tres grandes claves:

  • Alimentación sana y natural.
  • Deporte y ejercicio físico.
  • Motivación e interés por conseguir nuestros objetivos.

Comencemos a analizar los diferentes consejos para adelgazar y perder peso rápido en las mujeres.

 

1. Realiza ayunos intermitentes

 

El ayuno intermitente te ayudará a enseñarle a tu cuerpo a que sepa regularse y controlar su metabolismo.

Si le estamos aportando continuamente alimentos ricos en azúcar (glucosa), el cuerpo no va a utilizar sus propias reservas para alimentarse y se relajará, dependiendo únicamente de los que le estamos dando continuamente.

Con el ayuno intermitente le podremos enseñar que se alimente de sus reservas de grasa y así pueda eliminar la que nos sobra.

Para que no te resulte complicado intenta a realizar ayunos de 14/10, aprovechando las horas de la noche para incluirlas en el ayuno, para que nos resulte menos pesado el tiempo que estaremos sin comer.

Por ello, al estar 14 horas sin comer y 10 horas en las que podremos comer, nuestro cuerpo comenzará a adaptarse a esta nueva situación.

No te asustes con esto del ayuno intermitente, porque el ser humano está ahora mismo aquí gracias a este sistema, si no, ¿por qué crees que ha evolucionado el ser humano a lo largo de tantos miles de años?

¡Porque tenía una nevera y despensa repleta de alimentos para comerlos cada 3 ó 4 horas!, como muchos así lo aconsejan (como dogma de fé alimentaria).

Una vez consideres que tu cuerpo se está habituando a este tipo de ayuno intermitente de 14/10, intenta subir un nivel y hacer el 16/8, que es más recomendable, o incluso el 18/6.

Todo depende de lo que tu cuerpo te dice, ¡escúchale!.

 

2. Come más proteínas

 

Al decir que comas más proteínas, no queremos decir que te alimentes a base de huevos y pechuga de pavo.

Intenta que la proteína ocupe el 10% de la ingesta total de macronutrientes, completándolo con el 80% de grasas naturales y el 10% de hidratos de carbono complejos, o no refinados.

Dentro de las proteínas, intenta comer más pescados y huevos que carnes, pues el pescado te aporta grasas ricas en omega 3.

 

3. Bebe más agua, aumenta tu hidratación

 

Así es, hidrátate y bebe líquidos para que tu cuerpo funcione correctamente.

No hace falta que bebas por norma una cantidad exacta todos los días. Bebe agua, infusiones o café, cuando tu cuerpo te lo pida, no le fuerces a hacer lo que no necesita.

Como hemos comentados lo mejor para la hidratación es:

  • Agua.
  • Infusiones o tés (sin edulcorantes naturales o artificiales).
  • Cafés (sin edulcorantes naturales o artificiales).

Evita el alcohol porque para su elaboración se realiza en base a la fermentación de la fructosa (azúcar), y el azúcar no debes de tomarla.

 

4. Come grasas naturales y saludables

 

La grasa es el macronutriente que debes comer en mayor cantidad, en un 80% del total, aproximadamente.

Las grasas naturales tienen que ser las principales que debes utilizar, tales como:

  • Grasas de pescados como:
    • Atún.
    • Sardinas.
    • Anchoas, arenques y boquerones.
    • Salmón.
    • Bacalao.
  • Grasas de las carnes como:
    • Pollo.
    • Pavo.
    • Cerdo.
    • Ternera.
  • Grasas del huevo, es muy buena.
  • En general, grasas animales como la manteca o la mantequilla.
  • Grasas vegetales:
    • Aguacate.
    • Aceite de coco.
    • Aceite de oliva.

En general, si comes grasa, te alimentarás de tu propia grasa eliminándola de tus depósitos.

Por cierto, las grasas trans, no es una grasa natural, es una aberración química e industrial.

 

5. Elimina el azúcar de tu dieta.

 

El azúcar no es un alimento, y perjudica a tu organismo.

No comas azúcar y ni hidratos de carbono de metabolización simple.

Si en tus comidas abunda el azúcar conseguirás que tu páncreas segregue una sustancia llamada insulina, que realizará las funciones de recolector de ese exceso de glucosa (azúcar) en tu cuerpo.

 

¿Y qué hará la insulina una vez ha recogido el exceso de azúcar en el cuerpo?

 

Pues algo muy simple, el exceso de azúcar que lleva la insulina lo dirige a tu hígado para que lo almacene dentro de tus órganos y piel en forma de grasa.

 

Y te preguntarás ¿Cuánta azúcar es considerado un exceso para que aparezca la insulina?

 

Esto va a depender de la sensibilidad que tenga la persona a la insulina, pero ronda los 50 mg/dl, que son los niveles en los que te encuentras en ayuno. Por lo tanto, en cuanto comas algún alimento con azúcar o carbohidrato simple y aumente el azúcar en sangre, permitirá que la insulina salga al encuentro de su preciada azúcar en forma de glucosa y lo almacene como grasa.

Por todo lo anterior, evita el azúcar y tu cuerpo tendrá una correcta regulación en cuanto a glucosa en sangre como del trabajo del páncreas para segregar insulina.

Los alimentos que son ricos en glucosa, azúcar y, por tanto, tienen un índice glucémico alto, son:

  • Azúcar.
  • Miel.
  • Caña de azúcar.
  • Edulcorantes químicos (como el aspartamo).
  • Edulcorantes naturales (como la estevia o stevia).
  • Pan blanco.
  • Pan integral.
  • Cereales:
    • Maíz.
    • Trigo.
    • Centeno.
    • Avena.
    • Etc.
  • Arroz blanco.
  • Arroz integral.
  • Soja.
  • Harinas.
  • Pasteles.
  • Tartas.
  • Bollería.
  • Helados.
  • Pastas.
  • Patata.
  • Verduras que crecen por debajo de la tierra, como remolacha y tubérculos.

Si quieres bajar de peso rápido y eres mujer, no comas azúcar.

 

6. Consume más carbohidratos complejos

 

Los carbohidratos complejos son los que se caracterizan porque llevan su piel, fibra, para que su metabolización en el aparato digestivo se realice más lentamente y pueda el cuerpo utilizar la glucosa poco a poco.

Esto permitirá que el índice glucémico de estos alimentos sea bajo.

Aquí podemos meter a los siguientes alimentos:

  • Frutas con su piel, principalmente los llamados frutos rojos o del bosque.
  • Verduras y vegetales que crecen por encima de la tierra como:
    • Lechuga.
    • Coliflor.
    • Brócoli.
    • Repollo o col.
    • Coles de Bruselas.
    • Acelgas.
    • Espinacas.
    • Canónigos.
    • Rúcula.
    • Etc.

Como hemos comentado anteriormente, este tipo de hidratos de carbono tienen que ocupar el 10% de tu dieta con respecto a la ingesta total de macronutrientes diaria.

 

7. Mantén viva tu motivación, controla tus objetivos

 

No hay que desmotivarse si no perdemos peso rápidamente, tal como habíamos previsto.

Tienes que tener en cuenta que el metabolismo femenino es un poco diferente al del hombre y tiene tendencia a acumular más grasa que el hombre.

Pero no tienes que desanimarte y tienes que realizar las comparativas contigo mismo y no compararte con un hombre pues tiene una mayor masa muscular.

Sabiendo esto tienes que dividir tus objetivos de bajar de peso con unas metas más pequeñas y conseguibles.

Mira hacia adelante y trabaja todos los días para que puedas perder la grasa que ansías.

 

8. Duerme adecuadamente

 

El descanso es vital para la regulación hormonal y estructural de todas las células de tu organismo, por lo tanto duerme y descansa todo lo que necesites.

Un cuerpo que ha dormido puede rendir mucho mejor y no tendrás pereza para disfrutar de tu alimentación saludable y un ejercicio físico reconfortante.

 

9. Haz ejercicios intensivos y de calidad

 

Recuerda que tu cuerpo y mente necesitan hacer ejercicio para mantener un excelente equilibrio.

Realiza deporte de forma regular, aunque sea por poco tiempo pero procura que sea diario. Así conseguirás que sea rutinario y te cueste menos esfuerzo realizarlo todos los días.

Combina ejercicios aeróbicos de resistencia con anaeróbicos de fuerza e intensivos.

Incluso puedes emplear ejercicios de calidad intensiva en ambos, tanto en aeróbicos como en anaeróbicos, así tu cuerpo no se adaptará y lo mantendrás alerta.

 

Como siempre, te invitamos a que revises los estudios científicos en los que se basan estos artículos de la web.

 

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