Siempre nos hemos preguntado pero, ¿cuál será la mejor dieta para bajar de peso?. Es una pregunta recurrente y que todos alguna vez en la vida nos ha rondado por nuestra cabeza.

No tenemos que darle muchas vueltas más a todo esto de “la mejor dieta que existe para adelgazar del mundo mundial”.

 

1.- ¿Cuál es la mejor dieta para perder peso?

 

El origen de una dieta radica en la forma que tenemos los humanos de realizar las tareas, mediante procesos o pasos. Pero siendo cierta esta afirmación, existe una equivocación en el planteamiento y en la base de crear hábitos de conducta en los individuos.

Un hábito se consolida mediante la perseverancia, la repetición pero, principalmente, y más importante, la motivación y el interés que nos lleva a comenzar el proceso para generarnos un hábito. Y no queda ahí la tarea, pues no es suficiente haber creado un hábito en nosotros, sino mantenerlo en el tiempo.

Este es el origen del problema de las dietas, la incapacidad de mantener por mucho tiempo unos hábitos, unos pasos que son difíciles de mantener.

Si algo nos cuesta llevarlo a cabo y mantenerlo a corto y medio plazo, ¿cómo podremos ser capaces de realizarlo a largo plazo?. Efectivamente, eso será muy difícil, por no decir, que es imposible. Por esa razón aparece el efecto rebote.

 

2.- ¿Cómo podemos saber la mejor dieta para adelgazar?

 

Lo importante nos es sabernos una lista de alimentos que podemos comer y otros que no podremos comer. Lo importante que queremos expresar, y que nos quede claro, no es otra cosa que la de transmitir que la mejor forma de alimentarse con salud, y desterrar la palabra dieta de nuestro vocabulario, es saber lo que estamos comiendo y especialmente, cómo actúa ese alimento en nuestro cuerpo.

La alimentación es una forma de aprendizaje, tenemos que ir a nuestros orígenes, a cuando éramos niños. Lo primero que aprende un niño lo hace a través de la boca, lo primero que hace es chupar y aprender su mundo a través de la boca.
Eso es lo que tenemos que hacer, reaprender nuestra forma de alimentarnos. Es una tarea muy fácil pero que estamos muy poco acostumbrados a oirlo.

No todos los alimentos son nutritivos, es decir, que nuestro cuerpo los utiliza eficientemente para nutrirse. Y eso lo iremos aprendiendo en esta web poco a poco.

 

3.- Entonces, ¿podríamos llamarlo una dieta para eliminar grasa?

 

Esta es una pregunta que siempre hemos oído mucho. No es lo mismo perder peso que perder grasa.
Un kilogramo de piel no ocupa el mismo espacio, volumen, que un kilogramo de grasa o que un kilogramo de músculo. Y esto lo podemos ver con un ejemplo:

Cuando realizamos ejercicio intensivo y comemos alimentos que ocasionan una disminución de grasa, al cabo de uno o dos días realizando esto, comprobamos como la ropa nos queda menos estrecha y nos notamos menos inflamados, menos hinchados.

Esto es así porque perdemos grasa, y como consecuencia, perdemos peso. Pero quizá en la báscula nos pesamos y vemos que no pesamos menos, o incluso podemos pesamos más. Y eso puede ocurrir porque nuestro cuerpo ha utilizado las reservas de grasa que tenemos para obtener energía y hemos ganado musculatura.

Lo importante es que aprendamos a conocer nuestro cuerpo, cómo actúa ante unos alimentos y cómo lo hace con otros.

 

4.- ¿Qué ocurre en nuestro cuerpo cuando comemos?

 

Nuestro cuerpo trabaja cada vez que comemos y vamos a explicar de manera rápida y simple la forma de almacenar energía de nuestro cuerpo, es decir, la forma de almacenar grasa y que no es otra que a través de los carbohidratos refinados que ingerimos.

  1. Los hidratos de carbono refinados, procesados, de metabolización simple, tienen un índice glucémico o glicémico elevado y que al entrar en el torrente sanguíneo produce un pico muy elevado de glucosa en sangre.
  2. En ese momento el páncreas secreta una elevada cantidad de insulina que se dispara para atajar ese repunte tal elevado de glucosa. Este hecho, el que exista una gran cantidad de insulina y glucosa en el organismo, produce un efecto inflamatorio, per se, pernicioso para la salud.
  3. La insulina va rápidamente al hígado, donde se guarda en forma de glucógeno en el propio hígado y en los músculos, pero este almacenaje es en una cantidad muy pequeña.
  4. El resto, que es la gran cantidad de glucosa que no se acumula en forma de glucógeno, es distribuida por el resto del cuerpo para que sus células puedan utilizarla en forma de energía.
  5. El problema viene cuando toda esa glucosa no se utiliza para generar energía, ya que no se necesita tanta pues no vamos a realizar ejercicio de alta intensidad y resistencia.
  6. En este punto se produce un excedente de toda esa glucosa que no se utiliza en forma de energía y necesita ser almacenada.

 

5.- ¿Por qué tengo estos “flotadores”, esta grasa acumulada y visible?

 

Cómo hemos dicho más arriba y resumiendo, hemos ingerido una enorme cantidad de azúcares que nuestro cuerpo no necesitaba y se van a tener que almacenar. Este almacenamiento se hará en forma de grasa que es la que podemos ver en nuestro abdomen, piernas, brazos, cara, glúteos, etc.

Por lo tanto no engordamos por la grasa que ingerimos sino por los carbohidratos simples o hidratos de carbono refinados que nuestro cuerpo no es capaz de metabolizar para utilizarse en forma de energía. Se puede decir que engordamos por la acción de la insulina en nuestro organismo. Concluyendo que: la insulina nos engorda.

 

6.- ¿Por qué queremos bajar de peso?

 

En la mayoría de las ocasiones queremos bajar de peso porque no nos sentimos bien físicamente, por cuestión de salud o bien porque no nos gustamos por estética. Lo primero de todo, tenemos que aprender a querernos tal como somos pero siempre con salud.

La salud es lo más importante que tenemos en la vida y tenemos que amarnos y respetarnos para tener la mejor salud posible.

Ya podemos tener todo el oro del mundo pero la salud no podríamos comprarla. La salud la tenemos que forjar día a día, aprendiendo a conocernos y entender cómo actúa nuestro cuerpo con la forma de alimentarnos.

 

7.- Cuatro claves para una buena alimentación

 

Es difícil decir sólo cuatro pues en nuestro cuerpo como en la vida, todo depende de muchas variables, pero nos habéis pedido que simplifiquemos en cuatro puntos importantes y claves para empezar a aprender a comer adelgazando saludablemente. En otros artículos podrás complementar y completar estos cuatro claves:

 

7.1.- Come comida saludable, huye de lo procesado

 

Cuanto más natural sea lo que comes mejor para tu salud. El cuerpo humano, a lo largo de toda su evolución de más de siete millones de años, ha estado consumiendo comida natural sin ser procesada. Primero comía más comida que recolectaba pero a raíz de aprender a utilizar el fuego, el consumo de carnes y pescados le resultó más fácil de ingerir.

Por lo tanto come natural y no comas procesados y empaquetados. Tu cuerpo te lo agradecerá.

 

7.2.- No comas azúcares ni cereales

 

Dentro de los azúcares y cereales están los hidratos de carbono simples, de rápida absorción o carbohidratos refinados, como las pastas, panes, pasteles, bollería industrial, cereales para el desayuno, etc.

Todos estos alimentos, como hemos explicado anteriormente, fuerzan a tu páncreas a que secrete insulina y luego se almacenará en forma de grasa en tu cuerpo.

Estos alimentos no son naturales, lo más parecido que puedes encontrar en la naturaleza son las frutas y los paneles de abejas. Pero la ventaja de estos es que vienen con su propia fibra natural, reduciendo el efecto del índice glucémico de estos en tu organismo, consiguiendo que no aparezca tanta insulina pues ralentizará la aparición de la glucosa en tu organismo.

 

7.3.- Consume más grasa natural

 

¡Cómo, estamos locos! Sí, al principio puede sonar muy radical y chocante. Pero como hemos dicho más arriba, en esta web vamos a aprender a alimentarnos de forma sana y saludable.

Si quieres empezar a perder esos kilos de más, si quieres bajar de peso, en definitiva, si lo que quieres es adelgazar empieza a comer más grasa y a dejar de comer hidratos de carbono.

Todos lo alimentos están compuestos de tres macronutrientes:

  • Hidratos de carbono o carbohidratos
  • Proteínas
  • Grasas o lípidos

Lo habrás visto en las etiquetas de los alimentos que compras en la tienda. Y además vienen en porcentajes y en gramos distribuido cada macronutriente en una cantidad total de 100 gramos o el 100% del total de macronutrientes.

Esta idea del aumento de consumo de más grasas, es totalmente contraria a las dietas que comenzaron a extenderse en los años 70, a raíz de la invención de la famosa “Pirámide Alimenticia”, gracias a la inversión de la Asociación de productores de cereales estadounidenses que realizó al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA). Ya lo hablaremos extensamente en otro artículo. Pues es muy revelador que todas las recomendaciones y pautas de alimentación que desde los años 50 nos han estado diciendo, tengan detrás a grandes empresas presionando a los gobiernos para que realicen estas recomendaciones. Incluso muchos individuos que se les presupone de ciencia (con espíritu crítico) pero que no se han molestado (o no les ha interesado) en adquirir el esperado pensamiento crítico sobre lo que estaban aconsejando. Ya lo iremos viendo poco a poco en la web, no queremos abrumaros, jeje.

Como decíamos nuestro cuerpo se alimenta de macronutrientes y en función del porcentaje de ingesta de cada uno de ellos podremos conseguir los esperados resultados en nuestra salud: bajar de peso saludablemente.

Lo recomendable para evitar que la insulina esté continuamente saliendo al rescate del exceso de glucosa en sangre es:

Comer menos comidas al día, nos somos rumiantes para estar pastando continuamente.

De la ingesta diaria en macronutriente en porcentaje:

  • 10% proteínas.
  • 5% – 15% de hidratos de carbono, en función del ejercicio que realicemos.
  • 75% – 80% de grasas naturales saludables.

No pensemos en grasas como las grasas vegetales hidrogenadas, o llamadas grasas trans. Estas grasas son artificiales y no se pueden considerar grasas ni naturales ni saludables. Ya nos extenderemos más adelante en las grasas porque existen muchos tipo y no todas, como las trans, se pueden comer.

El 80% del colesterol que genera el hígado lo hace a partir de la glucosa y el 20% restante a través de la grasa. Por lo tanto, si queremos reducir el nivel de colesterol en sangre tendríamos que limitar la ingesta de azúcares en forma de hidratos de carbono simples o carbohidratos refinados como el pan, pasta arroz, patatas.

Por grasas naturales saludables entendemos tanto las vegetales como las animales. Y las podemos encontrar en alimentos como:

  • Aguacate
  • Coco
  • Aceite de oliva
  • Manteca de cerdo
  • Mantequillas (que no margarinas que son grasas trans hidrogenadas y solidificadas)
  • Ni danacoles, que ya hablaremos de estos productos marketinianos.

 

7.4.- Haz ejercicio físico

 

Con hacer ejercicio físico no nos referimos a que todas las semanas hagas una maratón ni corras 5 ó 10 kilómetros al día. Ejercicio físico moderado, como caminar, senderismo, subir escaleras, calistenia moderada como tablas de ejercicios utilizando tu propio peso.

En definitiva, no llevar una vida sedentaria, moverse y estar activo.

Tened en cuenta que para adelgazar de manera saludable el 90% aproximadamente corresponde a una alimentación adecuada, y el resto 10% a no llevar una vida nada sedentaria.

 

Consulta los estudios científicos en los que nos basamos para los artículos de la web.

 

No queremos cansaros más. Cualquier duda que tengáis sobre estos temas o cualquier otro del que queráis que hablemos, estaremos atentos a vuestras sugerencias.

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